Buenos días y buena fiesta de Pascua.
Esta es una fiesta perfecta para hacer detallitos para familia y amigos, aunque éste año toda la producción ha sido sobre todo para la familia dado que no podemos tener contacto más allá de nuestra burbuja.
Sr trata de huevos "vaciados" rellenos de bizcocho y luego pintados.
Acostumbro a comprar huevos blancos, aunque cada vez hay menos, para que luego la pintura quede más vistosa.
Hay que internar hacer el agujero lo suficientemente ancho para que entre la manga pastelera pero no demasiado.
Hay que rellenarlos con masa de bizcocho hasta la mitad ya que crecen y, aunque siempre desbordan un poco, no se ensucie demasiado el huevo.
Los coloco en una bandeja para madalenas rodeados de papel de aluminio para cocerlos.
Una vez fríos y limpios hay que tapar el agujero con papel de horno y un poco de fondant de colores. Al no darles el aire se conservan "jugosos" mas días.
Y llega el momento de pintarlos con pinturas alimentarias.
Voy pintando según se me ocurre.
El motivo "Pollito de Pascua" es el que más gusta.
Lo más divertido es irlos escondiendo y que las niñas los vayan buscando.
Ésta Pascua, al ser distinta, hay que dárselos de una vez y que los vayan comiendo con mesura.
Se pueden regalar junto con galletas y algunos huevitos de chocolate pero siempre, siempre, en una huevera reciclada.
Listos para entrega.
Aquí os enseño como, en teoría, se comen.
El huevo
Lo abrimos como un huevo duro.
Y nos comemos el bizcochito.
Está es la versión para servir en la mesa.
Espero, queridas Quilters, que os haya gustado ésta forma de celebrar la Pascua.
Podéis coger este huevo virtual para merendar si os viene de gusto.
De aquí a unos días os enseñaré otro detalle de Pascua que he hecho este año. Si los conejitos no se las comen antes..........