sábado, 30 de julio de 2022
GIRASOLES
lunes, 18 de abril de 2022
MIGRACIÓN Y PASEO POR EL PARQUE LA MARJAL
Los 18 días de lluvia del mes
de marzo y los registros en varias localidades que han superado en solo 30 días
la media anual de poblaciones como A Coruña, hace que las aves se hayan
encontrado este año con unas inusuales condiciones meteorológicas y que su paso
migratorio se haya visto afectado pero, desde luego, ese viaje ha seguido como siempre.
Esta mañana aprovecho para dar
una vuelta a primera hora por el parque inundable La Marjal. La primavera se
nota en la vegetación y en la actividad de las aves.
Apenas entrar veo a un par de
carboneros comunes atrapando
insectos en un chopo. Una de las aves está anillada y casi con toda
probabilidad lo ha sido dentro del proyecto de anillamiento científico de aves
que Jana y yo estamos llevando aquí con la colaboración de Aguas de Alicante y
la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alicante.
Muy cerca se mueve un nervioso
papamoscas cerrojillo, una especie
que solo podemos ver por aquí durante los días del pase migratorio. Me cuesta,
pero al final puedo hacerle algunas fotos.
En una zona donde los vemos
con mucha frecuencia, se mueven varios mitos
(uno, anillado), una de las aves más pequeñas que tenemos. De hecho, su peso es
el de una moneda de dos euros.
También pequeños son los mosquiteros musicales (pesan lo mismo
que los mitos), de los que puedo ver 2 ex, la misma cifra que observo de mosquiteros papialbos. Más escaso es el
mosquitero silbador, que también
está en su desplazamiento migratorio y que del que consigo ver 1 ex.
Las ruidosas urracas se pueden observar yendo y
viniendo y posadas sobre los árboles o caminando por el suelo. Su negro se
tornasola con los rayos solares.
Muy atento está un alcaudón meridional en lo alto de un
árbol. Parece que nada se le escapa desde su atalaya. El cernícalo vulgar pasa también en busca de alguna presa.
En el estanque nadan los ánades azulones (con 6 patitos), fochas comunes, gallinetas comunes y 3 zampullínes comunes.
Entre la vegetación lacustre
canta el cetia ruiseñor y también un ruiseñor común que no hará mucho que
habrá llegado de África central y que puede que anide en La Marjal.
Un macho y una hembra (esta,
anillada) de curruca capirotada se
mueven en un árbol. Ya son días de que partan a lugares más frescos aunque se
van dando citas de nidificación de la especie en puntos más litorales y
cálidos. Estaremos atentos.
Una abubilla pasa con ese vuelo que recuerda al de una mariposa
gigante. En el pico lleva un insecto que probablemente servirá de alimento en
el nido.
En unos días, el flujo
migratorio se irá debilitando y pronto solo se quedarán aquellas aves que pasan
el verano aquí, aprovechando para anidar.
lunes, 30 de agosto de 2021
ANDORRA
Viajar es una forma de
alejarse de todo aquello con lo que la rutina te envuelve y de los malos
momentos que la vida nos va dejando caer. Descansa la mente y se evade en un
ambiente distinto. Nos merecíamos irnos unos días y elegimos los Pirineos de
Andorra como destino.
Durante la semana pasada, hemos
recorrido varios lugares del país de los
pirineos y disfrutando de sus paisajes y de su naturaleza, tan distinta a
la de la terreta.
No hemos parado de ir y venir y,
sobre todo, de subir y bajar, con las indicaciones previas del Dónde ver animales en Andorra, por Jana
Marco (¡gracias!), la correspondiente planificación, la ayuda de una buena
climatología y con la pizca necesaria de suerte para que todo salga redondo.
La lista de lugares, entre
otros, ha sido:
-Parc Natural de Sorteny
-Vall de Rialb.
-Coll d’Ordino.
-Tristaina.
-Vall d’Incles.
-El Pas de la Casa.
Y, claro, también poblaciones
como Encamp, Ordino, Andorra la Vella o Aix-les-Thermes, ya en Francia.
Entre las observaciones
ornitológicas, destacan los 3 quebrantahuesos
(2 adultos distintos y un juvenil en otro lugar distinto), picamaderos negro, águila
real y el mochuelo boreal
(¡bimbo!) que al segundo intento conseguimos escuchar.
Y mariposas, muchas especies
de mariposas, algunas tan espectaculares como la apolo Parnassius apollo o
la increíble tornasolada Apatura iris.
Flores que salpican el verde
del suelo, llenándolo con el cromatismo del arcoíris.
Y qué decir de los paisajes… sí, por ejemplo, que enamoran. O, mejor, como diría Robe Iniesta, “enamoran y
ensanchan el alma”.
Pero hay muchas más cosas para
contar y se haría muy largo, por lo que procede buscar un punto intermedio.
No sé si lo conseguiré, pero
por aquí os dejo el intento, con poco texto y más fotos.
CAPÍTULO 1.
AVES, SIEMPRE AVES.
CAPÍTULO 2.
MARIPOSAS.
CAPÍTULO 3.
FLORES, ÁRBOLES, BOSQUES.
CAPÍTULO 4.
PAISAJES QUE ENSANCHAN EL ALMA.