El domingo 23 de enero celebramos el Kakizome todos los alumnos de japonés con los 2 profesores. Era la primera vez que iba (evidentemente antes del año pasado no lo estudiaba...) pero ellos llevan años haciéndola.
Quedamos días antes en que cada uno llevaría algo de comer, y Bego (mi profe, porque ahora doy clase con ella y no con Hattori) haría karē raisu para todos.
Nada más llegar dejé mis tortillas de calabacín con el resto de viandas que habían traido el resto y me senté en la mesa larga que habían preparado para la ocasión con mis compañeros. La verdad es que sólo me sonaban 3 personas, una chica con la que suelo coincidir todos los martes, porque cuando yo acabo la clase ella empieza, otra con la que coincidí un día que cambié la clase de día debido a una liada de las navidades (más bien de la quedada que hicimos). Y un chico que sabe mucho japonés (estuvo un año allí después de estar estudiando aquí con Hattori para aprender más) que me lo presentaron cuando yo llevaba muy poco tiempo estudiando. Creo que quiere ser profesor de japonés en la universidad. ¿?¿? Pero claro, ese tiene un nivel que yo no conseguiré ni en un millón de años... ¬¬ De otros/as me ha hablado mi profesora, que es bastante cotilla, sé que hay un antiguo alumno de japonés que está viviendo en Tokyo y se casó con una japonesa (evidentemente ese no estuvo en el kakizome). Y también sé que hay una chica que es farmacéutica que es super fan de KATTUN y que está colada por Kamenashi. Según mi profe "esa quería aprender japonés por los KATTUN". Cuando me contó eso un día en clase me reí fingidamente pensando: "Como si una de mis razones para aprender no fueran los Arashi, el Riida (y el resto de Idols que me gustan...)" o///O
Además de los profes estaba un señor japonés que también es profesor de kárate, que vive en Madrid y es amigo de Hattori. También enseña japonés en Madrid, y está metido en rollos de la embajada o algo así, porque nos explicó que hay un concurso anual de oratoria en el que puedes ganar un viaje a Japón para estudiar allí un tiempo y te pagan la estancia. La movida es escoger uno de los dos o tres temas que se proponen cada año y hablar unos 5 minutos delante de un jurado. Y cada año escogen al que creen mejor, decía que era chungo ganar, que hay gente que se ha presentado varios años hasta que lo ha conseguido, pero oye echándole morro...
El señor ese anduvo por allí pululando a ver que escribíamos, y en una de estas me coje la bolsa con los 2 pinceles que me trajeron (que les había encargado) Zek y Bel de Tokyo de su viaje el diciembre pasado, y el muy inútil no se fijó que se abría despegando la pestaña de arriba y me rompió la bolsa, coño, yo que guardo todo lo que tengo de Japón -incluso bolsas de tiendas- como oro en paño y me lo rompe!!!! Seguramente se me puso la cara de Yakuza de Nagase Tomoya.
En fin, que eso, hicimos cada uno nuestra tinta a mano y luego hicimos una pruebas de lo que íbamos a escribir en unos folios, y ya cuando más o menos lo teníamos claro, lo escribimos en las cartulinas. Yo pedí 2 cosas: Yume y Shigoto (sueño y un trabajo, sueño no de dormir, sueño de soñar, yo ya me entiendo. XDD)
Después de la escritura empezamos a recoger todo y a repartir los platos y la comida que habíamos traído. Resulta que una tía de Begoña (que por cierto, la buena señora tenía la voz igual que la actriz Terele Pavez, tanto es así, que cuando llegué y la escuché hablar me quedé un poco "bikurishita". XDDD) había tenido la buena idea de hacer torrijas, y tenían muy buena pinta. Con el entripado que ya tenía de arroz con curry, tortillas variadas, queso, embutido y demás viandas me metí p'al cuerpo una torrija del tamaño de una plaza de toros... Pura gula, pero estaba coj*nuda. ;-p
Después de comer estuvimos de tertulia un rato y Hattori vino con el señor este que no recuerdo como se llamaba (sólo recuerdo que era de Okinawa) a vacilarnos un rato al grupo de chavalas que estabamos en mi zona sentadas, charlando. Y nos salta el señor: "A ver si alguna se anima a presentarse al concurso y se gana un viaje gratis a Japón". Y varias andábamos diciendo que nos gustaría quedarnos allí más tiempo, no sólo unos meses estudiando y tal. Y va Hattori y nos suelta: "Entonces lo que tenéis que hacer es iros allí y casaron con un japonés, que así os dan la residencia y os podéis quedar" (y acto seguido me posa la mano en el hombro). Me giro dándome por aludida y le digo: "¿Entonces qué hago, dejo ya las clases y me voy directamente a buscar marido?" Lo peor de todo es que aunque se rió ¡¡no me dijo que no!!
¿¿¿Pero coño, tanto se me notan las intenciones??? XDDDDDDDDDDDDDDDDDDD