jueves, septiembre 21, 2006
Oh Father
(Madonna)
It's funny that way, you can get used
To the tears and the pain
What a child will believe
You never loved me
Chorus:
You can't hurt me now
I got away from you, I never thought I would
You can't make me cry, you once had the power
I never felt so good about myself
Seems like yesterday
I lay down next to your boots and I prayed
For your anger to end
Oh Father I have sinned
(chorus)
Oh Father, you never wanted to live that way
you never wanted to hurt me
Why am I running away?
(repeat)
Maybe someday
When I look back I'll be able to say
You didn't mean to be cruel
Somebody hurt you too
(chorus)
Siempre ha sido algo más que una simple canción.....
It's funny that way, you can get used
To the tears and the pain
What a child will believe
You never loved me
Chorus:
You can't hurt me now
I got away from you, I never thought I would
You can't make me cry, you once had the power
I never felt so good about myself
Seems like yesterday
I lay down next to your boots and I prayed
For your anger to end
Oh Father I have sinned
(chorus)
Oh Father, you never wanted to live that way
you never wanted to hurt me
Why am I running away?
(repeat)
Maybe someday
When I look back I'll be able to say
You didn't mean to be cruel
Somebody hurt you too
(chorus)
Siempre ha sido algo más que una simple canción.....
martes, septiembre 12, 2006
"Queimada" a la gallega.
Aparcamos el coche y me apresuré a hacer una foto que estaba pensada desde hace meses, no me dio tiempo a hacer más que una toma porque las pilas recargables de la cámara digital no estaban por la labor de seguir queriendo trabajar. Después nos encaminamos a su casa. Sabía que este año era distinto, que no lo iba a encontrar como la última vez, hace ya 4 veranos.... y en verdad era así. Por el camino, apartado de la civilización había menos arbustos que otras veces y desde luego casi todos los que quedaban tenían una pinta algo "chamuscada" a la vista. Al llegar junto a la barrera de su finca me invadió una sensación de desasosiego al ver que los árboles que rodeaban su parcela habían “desaparecido misteriosamente” en su mayoría, y tan sólo quedaban los fantasmagóricos tocones cortados y algo ennegrecidos como recuerdo.
Entramos y mi madre dio la vuelta para ver si alguno de los dos estaba en la huerta. Mi padre y yo nos acercamos a los ventanales de su salón y me sorprendió (como siempre ha hecho cuando lo veo) que Dirk estaba sentado en su sillón leyendo un libro y fumando tranquilamente en su pipa. Le saludé alzando los brazos y nos reconoció al instante, dejó el libro y la pipa y se levantó saludándonos con la mano y con una gran sonrisa. Se dirigió a la puerta, nosotros seguimos caminando también hacia la puerta, situada en la parte opuesta de donde estábamos. Mi madre ya estaba hablando con Anna junto a la huerta, al vernos nos besó efusivamente, lo mismo que él que ya se acercaba a nosotros con paso decidido. Pero la alegría inicial se convertiría pronto en tristeza, eso era evidente.
-Me alegro mucho de veros, hacía tanto tiempo que no veníais- dijo Dirk con ese rasposo acento alemán que tiene al hablar en castellano.
Anna se giró hacia mí con una expresión triste.
-Mira Leyre – dijo Anna mientras señalaba los árboles quemados frente a nosotros – esto no es Galicia.
-No…. – contesté yo – es lo que queda de ella.
Y todos miramos a nuestro alrededor.
Nos sentamos en la mesa de piedra que tienen en el jardín y nos invitaron a té y pastas, de mientras estuvimos viendo un montón de fotos que habían hecho de los incendios de la zona.
- No sé quien puede estar contento viendo su tierra arrasada por el fuego ¿Qué ganan con esto los que lo queman? – decía Dirk enfadado.
Nadie supo que responderle.
- Pero no os preocupéis – dijo sarcástico – si nos aburrimos de ver el paisaje quemado siempre puede venir otra marea negra.
Que razón tiene el hombre… además ellos al vivir junto a la costa también tuvieron que vivir esa catástrofe y la sufrieron profundamente, pues adoran esa tierra en la que habitan incluso más que muchos gallegos.
Viven frente al mar, de hecho tan cerca que en invierno las olas lamen con ferocidad el muro de piedra que cierra la parte delantera del terreno, a veces incluso la espuma salpica sus tierras. Rodeados de árboles por los otros 3 flancos que les aíslan del mundo exterior, esa casa es una especie de último refugio.
Les observé y pensé que no habían cambiado nada, ambos estaban tal y como les recordaba. Siempre he creído que son sin saberlo dos de las personas más singulares que conozco. Tan altos, tan delgados, tan acorde con la naturaleza que les rodea. Casi exclusivamente comen de lo que cultivan, cuidan o pescan. Son tan anacrónicos….no tienen ni televisión, ni compact disc, ni ordenador, ni dvd…ya ni hablemos de microondas. Sobreviven para su ocio con una vieja cadena de música con radio, cassette y pletina para discos de vinilo, además de innumerables libros de todo tipo. Por si eso fuera poco él pinta cuadros (bastante relacionados con todo lo surrealista y onírico). Y la verdad es que escuchándoles uno se queda con la boca abierta, ambos son personas muy interesantes. O eso he pensado desde siempre, sobretodo de él, desde que era niña me ha fascinado su particular visión del mundo (durante toda su vida Dirk fue profesor, y además ha viajado mucho).
Me da la risa decirlo, sobretodo por lo que podáis pensar de mí quienes leáis este blog pero cuando leí el señor de los anillos por primera vez me vino a la mente la imagen de ambos como perfecta descripción de los elfos, porque son, a mi parecer, bastante élficos pero también tienen algo de la personalidad de los hobbits (y no lo digo sólo por lo de la pipa ¿eh?), En fin, son cosas mías….
(Dedico este mensaje a aquellos cabr**** que se han pasado el verano mechero en mano quemando los bosques y montes de las tierras de mis antepasados)
Entramos y mi madre dio la vuelta para ver si alguno de los dos estaba en la huerta. Mi padre y yo nos acercamos a los ventanales de su salón y me sorprendió (como siempre ha hecho cuando lo veo) que Dirk estaba sentado en su sillón leyendo un libro y fumando tranquilamente en su pipa. Le saludé alzando los brazos y nos reconoció al instante, dejó el libro y la pipa y se levantó saludándonos con la mano y con una gran sonrisa. Se dirigió a la puerta, nosotros seguimos caminando también hacia la puerta, situada en la parte opuesta de donde estábamos. Mi madre ya estaba hablando con Anna junto a la huerta, al vernos nos besó efusivamente, lo mismo que él que ya se acercaba a nosotros con paso decidido. Pero la alegría inicial se convertiría pronto en tristeza, eso era evidente.
-Me alegro mucho de veros, hacía tanto tiempo que no veníais- dijo Dirk con ese rasposo acento alemán que tiene al hablar en castellano.
Anna se giró hacia mí con una expresión triste.
-Mira Leyre – dijo Anna mientras señalaba los árboles quemados frente a nosotros – esto no es Galicia.
-No…. – contesté yo – es lo que queda de ella.
Y todos miramos a nuestro alrededor.
Nos sentamos en la mesa de piedra que tienen en el jardín y nos invitaron a té y pastas, de mientras estuvimos viendo un montón de fotos que habían hecho de los incendios de la zona.
- No sé quien puede estar contento viendo su tierra arrasada por el fuego ¿Qué ganan con esto los que lo queman? – decía Dirk enfadado.
Nadie supo que responderle.
- Pero no os preocupéis – dijo sarcástico – si nos aburrimos de ver el paisaje quemado siempre puede venir otra marea negra.
Que razón tiene el hombre… además ellos al vivir junto a la costa también tuvieron que vivir esa catástrofe y la sufrieron profundamente, pues adoran esa tierra en la que habitan incluso más que muchos gallegos.
Viven frente al mar, de hecho tan cerca que en invierno las olas lamen con ferocidad el muro de piedra que cierra la parte delantera del terreno, a veces incluso la espuma salpica sus tierras. Rodeados de árboles por los otros 3 flancos que les aíslan del mundo exterior, esa casa es una especie de último refugio.
Les observé y pensé que no habían cambiado nada, ambos estaban tal y como les recordaba. Siempre he creído que son sin saberlo dos de las personas más singulares que conozco. Tan altos, tan delgados, tan acorde con la naturaleza que les rodea. Casi exclusivamente comen de lo que cultivan, cuidan o pescan. Son tan anacrónicos….no tienen ni televisión, ni compact disc, ni ordenador, ni dvd…ya ni hablemos de microondas. Sobreviven para su ocio con una vieja cadena de música con radio, cassette y pletina para discos de vinilo, además de innumerables libros de todo tipo. Por si eso fuera poco él pinta cuadros (bastante relacionados con todo lo surrealista y onírico). Y la verdad es que escuchándoles uno se queda con la boca abierta, ambos son personas muy interesantes. O eso he pensado desde siempre, sobretodo de él, desde que era niña me ha fascinado su particular visión del mundo (durante toda su vida Dirk fue profesor, y además ha viajado mucho).
Me da la risa decirlo, sobretodo por lo que podáis pensar de mí quienes leáis este blog pero cuando leí el señor de los anillos por primera vez me vino a la mente la imagen de ambos como perfecta descripción de los elfos, porque son, a mi parecer, bastante élficos pero también tienen algo de la personalidad de los hobbits (y no lo digo sólo por lo de la pipa ¿eh?), En fin, son cosas mías….
(Dedico este mensaje a aquellos cabr**** que se han pasado el verano mechero en mano quemando los bosques y montes de las tierras de mis antepasados)
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