Por aquellos que amaron o fueron amados sin medida
Por aquellos que escribieron cartas de amor sin esperanza
Por quienes rehicieron con cenizas cuanto les fue desarraigado o prohibido
Por los que no renegaron de sí mismos en la desolación de sus tormentas
Por quienes se negaron a pactar con la astucia
Por aquellos que optaron por un pedazo de pan duro entre el coraje y la vergüenza
Por aquellos que en el desconcierto se precipitaron en la alucinación de la audacia y convocaron el fanal compartido
Por los que no supieron de treta despreciable
Por los que atravesaron sin herirse zarpazos y mordeduras
Por los que hechos polvo aún guardan en el pecho
pobres poderes para franquear la inclemencia
Por quienes resistieron sin quejarse ni pedir nada a cambio
Por quienes aunque sólo recibieron afrentas y desprecio
hallaron en los otros motivos para persistir
Por aquellos que nos dejaron la llave de los primeros paraísos
y descifraron por nosotros los jeroglíficos de los inescrutables
Por los que lucharon y nos enseñaron a luchar
Por quienes entregaron huesos y sueños
como disculpándose
Por los que no ambicionaron más gloria que su pobre
intemperie sin amparo
Por aquellos que se abismaron ante la maravilla
y se reconocieron en sus llamas
escribo estos versos
De Equinoccial
Gustavo Pereira