Poco a poco vamos completando las estancias.
No es por ponernos nostálgicas pero empezamos
a ver que el final está cerca y... snif
¡¡qué penita despedirnos de Nusamar!!
Aunque por otro lado da una alegría inmensa pensar
que otra persona, en este caso su dueña Nuria,
la está esperando con los brazos abiertos..
Hemos optado por el mueble abierto
porque, al no haber mucho espacio,
queríamos que se viesen los utensilios de cocina.
Ahora vamos a centrarnos en el salón, aunque de
ello se ha encargado Nuria.
¡¡Vamos a por los detallitos!!
Hasta pronto.