me gusta perderme por esas casetas durante los días que dura esa feria. Es parecido a cuando visito alguna ciudad en vacaciones o en algún viaje y me pierdo a ratos en esas librerías perdidas en ciertas callejuelas porque hasta ahora he tenido la suerte de encontrarme en alguna de ellas como en la feria, con algún autor o editor charlando con el librero de turno, y es extraño pero te puedes entrometer en la conversación y nadie parece molestarse, al contrario, en esos momentos es como si ya llevaras ahí con ellos desde un principio.
Y este viernes y sábado me ocurrió en esa plaza de mi pueblo. Yo me lo paso bien de esa manera, hablando con aquella autora a la que llegue, tarde, casi al final de su presentación, por una canción de The Velvet Underground que salía de la carpa y me llevo a conversar un ratito con ella sobre algún libro que por cierto nos gusto a los dos leer en su día y que seguramente volveremos a releer ambos.
O algunas editoras con las que se hablo de lo humano y lo divino sobre esas letras impresas y después ya con mis niñas, que como era de esperar nos volvimos con un montón de libros cada uno. Para irritación de su madre eterna por la falta de espacio para buscarles un lugar donde descansar. Pero ese solo es un mal menor teniendo en cuenta los buenos ratos cosechados antes de ese presunto descanso para coger polvo.
Seguramente nos volveremos a encontrar, bien en la próxima edición o cuando vaya a la capital.
Es como cuando te pones a leer. El mundo físico se difumina por unos momentos, y con los tiempos que corren es de un agradecido superlativo.
Músicas en esta entrada: Beth Gibbons & Rustin Man - Mysteries (subtitulos español)