Les Misérables Quotes
843,320 ratings, 4.21 average rating, 25,533 reviews
Les Misérables Quotes
Showing 2,671-2,700 of 2,698
“Chapter I Number 24,601 Becomes Number 9,430 Jean Valjean had been recaptured.”
― Les Miserables
― Les Miserables
“The mouse which had been caught was a pitiful specimen; but the cat rejoices even over a lean mouse. Who were these Thénardiers? Let us say a word or two of them now. We will complete the sketch later on. These beings belonged to that bastard class composed of coarse people who have been successful, and of intelligent people who have descended in the scale, which is between the class called “middle” and the class denominated as “inferior,” and which combines some of the defects of the second with nearly all the vices of the first, without possessing the generous impulse of the workingman nor the honest order of the bourgeois.”
― Les Miserables
― Les Miserables
“He said, moreover, “Teach those who are ignorant as many things as possible; society is culpable, in that it does not afford instruction gratis; it is responsible for the night which it produces. This soul is full of shadow; sin is therein committed. The guilty one is not the person who has committed the sin, but the person who has created the shadow.”
― Les Miserables
― Les Miserables
“To be a saint is the exception; to be an upright man is the rule. Err, fall, sin if you will, but be upright. “The least possible sin is the law of man. No sin at all is the dream of the angel. All which is terrestrial is subject to sin. Sin is a gravitation.”
― Les Miserables
― Les Miserables
“Man has upon him his flesh, which is at once his burden and his temptation. He drags it with him and yields to it. He must watch it, check it, repress it, and obey it only at the last extremity. There may be some fault even in this obedience; but the fault thus committed is venial; it is a fall, but a fall on the knees which may terminate in prayer.”
― Les Miserables
― Les Miserables
“What a stout back Death has!” he exclaimed. “What a strange burden of titles is cheerfully imposed on him, and how much wit must men have, in order thus to press the tomb into the service of vanity!”
― Les Miserables
― Les Miserables
“She interrupted herself impatiently: “Mon Dieu, cousin! What are you thinking about?” “I am thinking,” replied the Bishop, “of a singular remark, which is to be found, I believe, in St. Augustine,—‘Place your hopes in the man from whom you do not inherit.”
― Les Miserables
― Les Miserables
“Quoique ce détail ne touche en aucune manière au fond même de ce que nous avons à raconter, il n’est peut-être pas inutile,”
― Les Misérables: Roman
― Les Misérables: Roman
“A heap of crap has this going for it: It does not lie.”
― Les Misérables
― Les Misérables
“The history of mankind is reflected in the history of its cesspools.”
― Les Misérables
― Les Misérables
“There is a subtle distinction to be made: the doctor’s door should never be shut, the priest’s door should always be open.”
― Les Misérables
― Les Misérables
“The guillotine is the concretion of the law; it is called vindicte; it is not neutral, and it does not permit you to remain neutral. He who sees it shivers with the most mysterious of shivers. All social problems erect their interrogation point around this chopping-knife. The scaffold is a vision. The scaffold is not a piece of carpentry; the scaffold is not a machine; the scaffold is not an inert bit of mechanism constructed of wood, iron and cords.”
― Les Misérables
― Les Misérables
“Il le sentait. La misère, insistons-y, lui avait été bonne. La pauvreté dans la jeunesse, quand elle réussit, a cela de magnifique qu’elle tourne toute la volonté vers l’effort et toute l’âme vers l’aspiration. La pauvreté met tout de suite la vie matérielle à nu et la fait hideuse ; de là d’inexprimables élans vers la vie idéale. Le jeune homme riche a cent distractions brillantes et grossières, les courses de chevaux, la chasse, les chiens, le tabac, le jeu, les bons repas, et le reste ; occupations des bas côtés de l’âme aux dépens des côtés hauts et délicats. Le jeune homme pauvre se donne de la peine pour avoir son pain ; il mange ; quand il a mangé, il n’a plus que la rêverie. Il va aux spectacles gratis que Dieu donne ; il regarde le ciel, l’espace, les astres, les fleurs, les enfants, l’humanité dans laquelle il souffre, la création dans laquelle il rayonne. Il regarde tant l’humanité qu’il voit l’âme, il regarde tant la création qu’il voit Dieu. Il rêve, et il se sent grand ; il rêve encore, et il se sent tendre. De l’égoïsme de l’homme qui souffre, il passe à la compassion de l’homme qui médite. Un admirable sentiment éclate en lui, l’oubli de soi et la pitié pour tous. En songeant aux jouissances sans nombre que la nature offre, donne et prodigue aux âmes ouvertes et refuse aux âmes fermées, il en vient à plaindre, lui millionnaire de l’intelligence, les millionnaires de l’argent. Toute haine s’en va de son cœur à mesure que toute clarté entre dans son esprit. D’ailleurs”
― Les Misérables
― Les Misérables
“Ceci n’a rien que de très logique. On a beau n’avoir point de miroir au couvent, les femmes ont une conscience pour leur figure ; or, les filles qui se sentent jolies se laissent malaisément faire religieuses ; la vocation étant assez volontiers en proportion inverse de la beauté, on espère plus des laides que des belles. De là un goût vif pour les laiderons.”
― Les Misérables
― Les Misérables
“Na quadra da existência em que o homem necessita de orgulho, porque necessita de amor, viu-se ele escarnecido, porque andava mal trajado, e ridículo porque era pobre.”
― Os Miseráveis
― Os Miseráveis
“E demais, eu estou triste. Que quereis que vos diga? O homem é mau, o homem é disforme; a borboleta satisfaz ao seu fim, o homem não. Enganou-se Deus com este animal.”
― Os Miseráveis
― Os Miseráveis
“La grandeza de la democracia reside en que ni niega nada ni reniega de nada que tenga que ver con la humanidad. Junto al derecho del Hombre, o, al menos, a su lado, está el derecho del Alma. Aplastar los fanatismos y venerar lo infinito, tal es la ley. No nos limitemos a prosternarnos a los pies del árbol Creación y a contemplar sus ramas inmensas cargadas de astros. Tenemos un deber: trabajar en pro del alma humana; defender el misterio contra el milagro; adorar lo incomprensible y rechazar lo absurdo; no admitir sino lo indispensable en el ámbito de lo inexplicable; sanear la creencia; quitarle de encima las supersticiones a la religión; quitarle las orugas a Dios.”
― Los miserables
― Los miserables
“Está lo que hay que destruir y lo que basta sencillamente con iluminar y mirar. El examen benevolente y serio, ¡qué gran fuerza! No llevemos las llamas donde basta con la luz.”
― Los miserables
― Los miserables
“Supersticiones, beaterías, mojigaterías, prejuicios, todas esas larvas, por muy larvas que sean, son tenaces y se aferran a la vida; aunque envueltas en humo, tienen garras y dientes; y hay que luchar con ellas cuerpo a cuerpo y guerrear con ellas, y hacerlo sin tregua porque una de las fatalidades de la humanidad es que estamos condenados a pelear eternamente con fantasmas.”
― Los miserables
― Los miserables
“El convento, idea abstracta Este libro es un drama, cuyo primer personaje es lo infinito. El segundo es el hombre. En vista de eso, como se nos cruzó en el camino un convento, tuvimos que entrar. ¿Por qué? Es que el convento pertenece tanto a Oriente como a Occidente, tanto a la Antigüedad como a los tiempos modernos, tanto al paganismo, al budismo, al mahometismo como al cristianismo, es uno de los aparatos de óptica con el que el hombre observa lo infinito. No es éste el lugar adecuado para desarrollar determinadas ideas más allá de ciertos límites; no obstante, sin prescindir en absoluto de nuestras reservas, nuestras restricciones e incluso nuestras indignaciones, no podemos por menos de decir que siempre que nos topamos en el hombre con lo infinito, bien o mal entendido, el respeto se adueña de nosotros. Hay en la sinagoga, en la mezquita, en la pagoda, en el wigwam un aspecto repugnante que aborrecemos y un aspecto sublime que veneramos. ¡Qué contemplación para la inteligencia y qué ensoñación sin fondo! La reverberación de Dios en el muro humano.”
― Los miserables
― Los miserables
“Ese fantasma, el pasado, tiene tendencia a usar un pasaporte falso. Caigamos en la cuenta de la trampa. Desconfiemos. El pasado tiene un rostro: la superstición, y una máscara: la hipocresía. Denunciemos el rostro y arranquemos la máscara. En cuanto a los conventos, son un tema complejo. Tema de civilización, que los condena; tema de libertad, que los ampara.”
― Los miserables
― Los miserables
“Es necesario aquí un comentario para las páginas que vamos a leer y para otras que vendrán a continuación. Hace ya muchos años que el autor de este libro, que se ve forzado a hablar de sí mismo, falta de París. Desde que se fue, París ha cambiado. Ha nacido una ciudad nueva que, como quien dice, le es desconocida.”
― Los miserables
― Los miserables
“La vejez no hace presa en los genios de lo ideal; para los Dante y los Miguel Ángel, envejecer es crecer; para los Aníbal y los Bonaparte, ¿es menguar?”
― Los miserables
― Los miserables
“Providencia sólo necesitó un poco de lluvia y una nube que cruzó por el cielo a contrapelo de la estación y bastó para que se derrumbase un mundo. La batalla de Waterloo, y esto es lo que le dio a Blücher el tiempo necesario para llegar, no pudo empezar hasta las once y media. ¿Por qué? Porque el suelo estaba mojado. Hubo que esperar a que se endureciese un poco para que pudiera maniobrar la artillería.”
― Los miserables
― Los miserables
“Dicen que la esclavitud ha desaparecido de la civilización europea. Es una equivocación. Sigue existiendo, pero ya sólo la soporta la mujer, y se llama prostitución.”
― Los miserables
― Los miserables
“Todo aquello, leyes, prejuicios, hechos, hombres, cosas, iba y venía por encima de su persona, siguiendo el movimiento complicado y misterioso que Dios imprime a la civilización, pisándolo y aplastándolo con un no sé qué reposado dentro de la crueldad e inexorable dentro de la indiferencia. Almas caídas a lo hondo del infortunio posible, hombres desdichados perdidos en lo más bajo de ese limbo donde nadie vuelve a mirar, los réprobos de la ley notan cómo les agobia la cabeza con todo su peso esa sociedad humana tan tremenda para quien se halla fuera de ella, tan aterradora para quien se halla debajo”
― Los miserables
― Los miserables
“—No hay que tenerles nunca miedo ni a los ladrones ni a los asesinos. No son sino los peligros externos, los peligros pequeños. Tengámonos miedo a nosotros mismos. Los prejuicios, ésos son los ladrones; los vicios, ésos son los asesinos. Los peligros grandes los llevamos dentro.”
― Los miserables
― Los miserables
“En el momento misterioso en que se tocaron sus dos manos, se vieron estas dos almas, se reconocieron como necesarias la una para la otra, y se abrazaron estrechamente. La”
― Los Miserables
― Los Miserables
