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  1. ¿Quién o qué dirige mi vida?

    lunes, 17 de noviembre de 2014

    Sin duda es una pregunta a considerar, de esas que hacen replantearte diversas posturas, conductas o incluso perspectivas. Y en eso se basa la respuesta: depende de la perspectiva.

    Dependiendo de cómo lo miremos o por qué pie cojeemos, podemos delimitar que la sociedad, las modas, religiones o decisiones que toman personas que consideramos importantes condicionan nuestra vida y la toma de decisiones que implica vivirla.

    Bajo mi punto de vista, en base a la sugestión externa, he de decir que esta última se puede inhibir (al menos parcialmente) con un cocktail de sentido común y pensamiento crítico. Hasta aquí bien, utopía realizada, pero ¿qué sucedería si giráramos la lente, para vernos a nosotros? Nos toparíamos con que también existen barreras intrapsíquicas que condicionan nuestra toma de decisiones, ergo, el camino que rige y dirige nuestra vida.

    Esto es así, tomamos decisiones constantemente. Tomar una implica la no toma de la otra. Además, está esa barrera añadida de la que hablaba antes. El miedo: ese fantasma inexistente de dentro de la máquina que te susurra "no lo hagas".

    Para combatir tal ente oscuro, propongo: ¿Echas a alguien en falta? Llámalo. ¿Tienes una pregunta? Hazla. ¿Quieres ser entendido? Explícate. ¿No te gusta algo? Cambialo. ¿Te gusta alguien? Díselo.

    ¿Tan dificil era? Sabes que no. Sino que te cuente un tal Antonio el resto: caminante no hay camino, se hace camino al andar.


  2. Epilepsia y poesía

    jueves, 2 de octubre de 2014






    Esta vez os describo brevemente un caso curioso. Se trata de una mujer de 76 años que había estado sufriendo lapsus mentales en relación con la memoria y pérdida de conciencia. Tras un electroencefalograma (EEG), los médicos la diagnosticaron lo que se denomina amnesia epiléptica transitoria: una condición neurológica extraña -se conocen menos de 100 casos documentados-, que implica episodios de pérdida de memoria, en conjunto con epilepsia ligada al lóbulo temporal del cerebro.

    Por consiguiente, se le prescribió un fármaco anti-epiléptico que le ayudo a tratar los problemas de memoria y los episodios de pérdida de conciencia. En todo caso, como señalan en el estudio realizado por neurólogos británicos: Meses después de haber iniciado el tratameinto, la paciente comienza de repente a escribir poesía (al rededor de 10-15 poemas cortos al día). Nunca antes tuvo el escribir entre sus pasatiempos, pero esta vez comenzó a volcarse en ello debido al placer que le producía escribir. 

    Uno de los poemas (en inglés):

    To tidy out cupboards is morally wrong
    I sing you this song, I tell you I’m right.
    Each time that I’ve done it, thrown all out of sight,
    I’ve regretted it.

    Think of the treasures now lost to the world
    Measureless gold, riches unfurled,
    Diamonds, sapphires, rubies, emeralds – you must have had them,
    All tucked well away. So

    To tidy out cupboards, throw rubbish from sight
    (Even the poems you write up at night)
    Is morally wrong.
    So I’m keeping this one.

    Sus escritos frecuentemente incluían juegos de palabras, así como temas de ámbito pesimista, pero nunca llegando a tratar moralidades.

    Los investigadores mencionan la hipergrafía o escritura compulsiva como síntoma común en casos de epilepsia, especialmente los que implican el lóbulo temporal. Eso sí, los que sufren de hipergrafía suelen producir escritos "incoherentes" y en el caso de esta paciente se dan obras de lo más elaboradas.




    Fuentes: Discover Magazine, Wikipedia. Imagen de: Link





  3. Con la llegada del verano (por Euskadi seguimos en otoño, a pesar de estar a 20 de junio...), muchos de nosotros aprovechamos para (intentar) hacer algo de ejercicio, debido a que a lo largo de meses anteriores nos ha faltado tiempo para darle más dedicación al asunto.

    Pues bien, en uno de esos 'intentos' de running, me di cuenta en lo que influía en mi rendimiento si iba con la música puesta o no (el rendimiento era mayor con la música de acompañante). Además, también variaba en función de qué tipo de música escuchaba. Si ponía en el reproductor algo de Knife Party, como Power Glove notaba cierta motivación; pero en cambio, si ponía el álbum Dark Side Of The Moon de Pink Floyd, hasta igual me daba por hacer la de Usain Bolt y salir pitando. 

    En aras de alimentar mi hambrienta mente curiosa, me puse a investigar en Internet sobre este fenómeno y encontré varios puntos interesantes. Resulta que uno de los elementos que nos lleva a semejante variación del rendimiento físico (según un estudio de Costas Karageorghis, PhD. profesor asociado de psicología del deporte en la Universidad de Brunel, Inglaterra) es el tempo de las canciones, esto es, los golpes por minuto (bpm: beats per minute in English).

    Aprovecharé que he mencionado tanto a Knife Party como a Pink Floyd, para usarlos como ejemplo: la canción Power Glove tiene 128bpm, mientras que la canción On the Run (perteneciente al álbum del que he  hablado y qué nombre más adecuado para la ocasión, por cierto) consta de 168bpm. Esto es,  cuanto mayor es el tempo, mayor es el rendimiento. Ahí tenéis la causa de tales tendencias a motivarse o, en mi caso, estar los tres días posteriores sin poder andar :).

    Así que ya sabéis, si queréis un impulso extra en vuestras actividades deportivas, no dudéis en llevar al arte sinfónico como acompañante.

    FUENTES: 1 2 3

    PD: Ésta es una primera parte relacionada con el tema. Quizá proceda a escribir la siguiente. A ver si me da la neura. 


  4. La ingeniería de tejidos mola, y mucho

    miércoles, 14 de noviembre de 2012



    El pasado fin de semana estuve en la jornada de puertas abiertas de una universidad en la cuál se imparte el grado de ingeniería biomédica. Fue una pena que no le dedicaran similar o mayor atención a la que repararon en el área de telecomunicaciones, pues realmente me interesaba. La primera toma de contacto fue un tanto agridulce, ya que no vimos más allá de los microscopios y algo más que las paredes con pintura a medio caer, mencionándose el grado a su vez, con la misma velocidad que pasa un neutrino (no más rápido que la luz, ojo); para colmo, el propio "guía" de la visita lo admitía: "a mí no me han preparado para esto".

    Bueno, al grano, que me pierdo. El caso es que hacía tiempo que había oído hablar sobre algo llamado Ingeniería de tejidos, que desde el primer momento captó mi atención al leer sobre las aplicaciones que ésta podría tener sobre pieles con daños equivalentes a los producidos por quemaduras cutáneas -en la parte superficial de la piel-. Quizá tanto entusiasmo por el tema se deba a la eterna búsqueda de vías de escape de esta piel atópica que me mantiene cautivo, y vea una posibilidad en ello. Lástima que no haya demasiada información como para que me ponga a hablar de ello, por lo que en las siguientes lineas me ciño a hablar sobre lo que da nombre a la entrada del blog.

    Si procedemos a entrar en materia, leyendo el título de la entrada y sabiendo que es una rama de la denominada bioingeniería (aunque, para ser más concretos, pertenezca a la biomedicina) podemos deducir de qué va la cosa. ¿No? ¿Aún no? Está bien, otra pista más: también se la conoce como medicina regenerativa. ¿Ahora sí, verdad? Exacto. En pocas palabras: rama de investigación entre la ciencia e ingeniería que se basa en la combinación de células, entre otros métodos, con el fin de reparar o mejorar funciones biológicas. Sus aplicaciones pueden abarcar campos como la reparación de huesos, cartílagos, válvulas del corazón...  ¡Incluso se pueden crear órganos artificiales! 

    Para hacernos una breve idea del proceso de creación de nuevos tejidos, decir que destacan dos tendencias (en lo que a los huesos respecta): la primera, se basa en la creación de andamios tridimensionales acelulares, en los cuales se retendrán las células una vez implantadas in vivo (experimentación hecha dentro o en el tejido vivo de un organismo vivo, por oposición a uno parcial o muerto.) La segunda tendencia se basa en básicamente lo mismo, sólo que dichos andamios son colonizados por las células del tejido inicial en condiciones in vitro, para luego implantarse en lugar del tejido defectuoso:



    Más adelante, intentaré explicar cómo se consiguen los andamios de los que he hablado en el párrafo anterior, pues ésta es una breve introducción al tema. ¡Hasta entonces! 

     PD: No hace mucho que abrí otro blog, digamos que más personal y subjetivo (el por qué, en "entrada, de entrada". Y sí, otro blog desatendido para la colección; que le vamos a hacer):


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    La imagen del tejido al comienzo de la entrada ha sido extraída de aquí; la otra imagen de aquí.
    La información sobre el proceso de creación de nuevos tejidos óseos ha sido extraída de aquí, y posteriormente modificada para su próspera comprensión.







  5.   En cierta ocasión, Bertrand Russell(1872-1970) estaba especulando sobre enunciados condicionales del tipo :


     "Si llueve las calles están mojadas."


    Afirmaba que de un enunciado falso se puede deducir cualquier cosa. 

    Alguien que le escuchaba, le interrumpió con la siguiente pregunta :


     "¿Quiere usted decir que si 2 + 2 = 5 entonces usted es el Papa?"

    Russell contestó afirmativamente y procedió a demostrarlo de la siguiente manera :


    "Si suponemos que 2 + 2 = 5, entonces estará de acuerdo que si restamos 2 de cada lado obtenemos 2 = 3. Invirtiendo la igualdad y restando 1 de cada lado, da 2 = 1. Como el Papa y yo somos dos personas y 2 = 1 entonces el Papa y yo somos uno, luego yo soy el Papa"


  6. Esta semana os traigo una anécdota sobre "el por qué" del seudónimo "Partícula de Dios" del, tan mencionado durante esta semana, Bosón de Higgs. Es una anécdota bastante curiosa:


    Allá por los años 90, Leo Lederman, un Premio Nobel, decidió escribir un libro de divulgación sobre la física de partículas. En el texto, Lederman se refería al bosón de Higgs como "The Goddamn Particle" ("La Partícula Puñetera") por lo difícil que resultaba detectarla.
    El editor del libro, en un desastroso arranque de originalidad, decididió cambiar el término "The Goddamn Particle" por "The God Particle" y así "La Partícula Puñetera" se convirtió en "La Partícula de Dios".



  7. El vídeo de la semana (I)

    domingo, 1 de julio de 2012

    El vídeo de esta semana muestra una improvisación con un bajo "bajo casero", construido partiendo de un globo, un pedal Big Muff (si tenéis tiempo y os animáis, aquí tenéis una guía sobre como hacer un pedal casero) y un amplificador. El sonido es natural del globo, tal y como dice el autor del vídeo.

    Sin nada más que comentar, os dejo con el vídeo. ¡Hasta la próxima semana!