Para una mujer, intentar crear desde la calma, la suavidad y la libertad, supone una lucha constante interna entre lo que “se supone que debería ser/hacer” VS lo que su “energía creativa la invita a explorar” como resultado, un proceso agotador y antinatural. Esto hace que la narrativa subconsciente le diga que "no es suficiente" manteniéndola sepultada en un estado de desconfianza y control sutil (y a veces no tan sutil) en la vida, en las relaciones y en sí misma. El único “antídoto”...