¡Hola guapurillas! Ya empezamos febrero, mes del amor y de los disfraces. Yo no soy muy fan de San Valentín, creo que es un sacadinero, pero sí que me gusta cuando se hace desde la convicción de querer al otro, y de gastar en él/ella algo más que simple dinero. Cuando haces algo a mano, ya sea una tarjeta, una camisa o un pastel, le estás entregando a esa persona algo que jamás recuperarás, y es tu TIEMPO. Eso sí que es realmente valioso y digno de tener en cuenta. Los regalos vienen y van...