La Divina Arte Negra, que así era conocida en sus inicios la imprenta, tiene en la composición manual de los textos, uno de los aspectos que menos cambios experimentó a lo largo de su historia. Para aquellos primeros cajistas, lo suyo no era exactamente componer, más bien consistía en "escribir artificialmente", o al menos eso debieron pensar aquellos escribas reconvertidos en cajistas, pues su tarea en aquellos primeros talleres de libros (como llamó Gutenberg a su primera imprenta) seguía...