El curaca decide aceptar su destino y liderar la Gran Rebelión, reclutando, junto a su esposa, decenas de miles de combatientes contra la dominación española.
Mateo Pumacahua, quien había luchado contra Condorcanqui, cambia radicalmente de postura y se une a los hermanos Angulo para iniciar la Rebelión de Cusco de 1814.
Después de que uno de sus hijos fuera fusilado a manos del ejército realista, Maria Parado de Bellido se encomienda a labores de espionaje para el bando rebelde.
Después de que uno de sus hijos fuera fusilado a manos del ejército realista, Maria Parado de Bellido se encomienda a labores de espionaje para el bando rebelde.
Jose Olaya, un humilde pescador, se ofrece voluntario para llevar ocultamente los mensajes del refugiado gobierno, recorriendo la ruta entre Chorrillos y el Callao a nado.