Una guía muy básica e introductoria (tiene tan solo unas setenta páginas) destinada al entorno del paciente con alguna enfermedad mental, debido a su papel fundamental en el tratamiento de la salud mental de dicho paciente. Los profesionales sanitarios y los psicofármacos no suelen ser suficientes, siendo muy importante la actuación de familiares y amigos. Aunque muy breve, me ha gustado especialmente el capítulo de psicofármacos, donde se les distingue del resto de fármacos por su capacidad de producir mayor número de efectos secundarios y su muy posible desarrollo de dependencia; además, se aclara que una enfermedad mental no se cura como otra cualquiera, sino que se mitiga su daño en el paciente, con el fin de que éste lleve a cabo una vida todo lo normal posible.
Me ha parecido interesante, así como útil de tener en la estantería, para cuando se la necesite.